Salud

Mi historia y experiencia personal con el Vitíligo

Vitíligo en niños

Endietados este mes me colaré al cuadro de honor y es que todos necesitamos de motivación, aplausos y recordar el camino. Aprovecho este mes, mi mes cumpleañero, para compartir y recordarme  un poquito del trayecto que he recorrido, y si no conoces mi historia del porqué soy tan apasionada de la alimentación, ejercicios y cambio de hábitos, entonces te lo cuento.

Hoy te contaré un poco de mi niñez y también de mi historia con el vitíligo, lo cual compartí hace unos años en redes sociales.

Me gustaría compartir con ustedes una reflexión, yo fui una niña gordita y la verdad no me daba cuento de eso y creía que no me afecta, yo solo me divertía y disfrutaba. Esto sin duda es una característica hermosa de la infancia ojalá siempre fuese así.

Desde los 10 años he estado #endietada, fui con médicos bariatras (casi no había nutriólogos como ahora), tomé tés, laxantes, medicamentos para adelgazar, hice la dieta de la col, probé con los jugos detox, porque todos a mi alrededor veían que tenía un problema de peso y no sabían cómo ayudarme.

Por desgracia, muchas veces se cree que el problema de sobrepeso tiene únicamente que ver con la genética y olvidamos los 2 factores importantes que definen si se acentúa o no el problema:

 Alimentación

 Actividad física

Al entender que no solo tenemos un factor en contra sino 2 factores a favor, tu realidad cambia y eso es parte de lo que hoy en día me hace amar mi carrera. Algo que parecía mi triste destino era una opción que había elegido sin saber por falta de información.

 Al final podrías decir: ¡Bueno, no te afectó, estabas pequeña! pero no es así, aunque yo no me “diera cuenta” todo eso tuvo un impacto en mi salud y en el camino que tomé.

El sobrepeso me desató problemas de ovarios poliquísticos, de acné, vitíligo. Como ves, no es solo vanidad… ¡Es salud!

Recuerdo muy bien el horrible momento en el que la ropa no me quedaba más, ¡Parecía retrato! solo tenía un pantalón que me cerraba y que no me lastimaba. La mayoría de las veces mi mamá me ayudaba a cerrarme el pantalón, porque sola no podía. Y claro, fui creciendo y cada vez me daba cuenta de mi problema de peso.

Confieso que fui parte de la ola de personas que creyó fielmente en todo lo “bajo en grasas”, “productos Light”, más de una vez me sometí a una dieta con una comida aburrida que no me llevaba a nada más que a suplicar retomar mis “viejos” hábitos.

Decidí estudiar Nutrición con casi nulo conocimiento en el área, mi única experiencia eran las 1001 dietas a las que me había sometido, pero tenía todas las ganas de aprender y entender.

Hoy quiero invitarte a poner atención a la alimentación de tu hijo, primo, sobrino. Será fundamental para su óptimo desarrollo, en la actualidad hay bastante información y gente que puede asesorarnos para tener una alimentación de calidad.

Vitíligo tratamiento

Ahora un poco de mi historia con el Vitíligo

Para empezar, quiero platicarte un poquito más de esta enfermedad, mi experiencia con el vitíligo y compartiré mi historia, una de las razones por las que empecé a usar fleco como parte de mi look ordinario.

Empezaremos por lo primero:

  • ¿Qué es el vitíligo?
  • Síntomas y causas
  • ¿Qué lo origina?
  • ¿Se cura? /Tratamiento
  • Mi experiencia personal

El vitíligo es una enfermedad de aparente causa desconocida en la que salen manchas blancas en la piel, generalmente asociada a factores: genéticos, autoinmunes, mecanismos neurogénicos y se ha visto asociado su inicio en momentos épicos de estrés.

  • Afecta entre 1% y 2% de la población, ambos sexos por igual.
  • Usualmente aparece desde la infancia y los 30 años.
  • Es considerada autoinmune, ya que existe destrucción de nuestros propios melanocitos (células que dan pigmento, por eso hay manchas sin color).
  • Se presenta donde sea, cabello, mechones, pestañas, cejas, manos; son manchas asintomáticas y su color usualmente es blanco lechoso, el número de manchas puede ser variable.

El tratamiento recomendado usualmente para el vitíligo es el siguiente:

1) Proteger las zonas sin pigmento con ropas o filtros solares para evitar quemaduras por el sol, frecuentes por la ausencia de melanina.

2) Intentar la repigmentación de las áreas blancas, a partir de la regeneración de los melanocitos de la piel sana de alrededor o de los folículos pilosos sanos del área afectada.

Esta es una tarea difícil para la que se pueden utilizar: corticoides tópicos potentes cuando las lesiones son pequeñas, inmunomoduladores tópicos (tacrolimus) y fotoquimioterapia (PUVA). También se pueden realizar injertos de piel sana o cultivos de melanocitos en las áreas de la piel afectada.

3) Intentar la despigmentación de las áreas pigmentadas sanas con monocenciléter de hidroquinona al 20%. Se utiliza si fracasa la repigmentación.

4) Disimular las lesiones con maquillaje.

En cuanto a mi experiencia con el vitíligo, yo empecé con esta enfermedad a la edad de 10 años y sí recuerdo perfecto visitar varios dermatólogos, buscando diferentes opiniones El tratamiento consistía básicamente en:

  • El metoxaleno, es un sensibilizador potente de la piel, particularmente a la luz ultravioleta de onda larga (320 a 400 nm) / usaba algo tomado y algo para poder exponerme al sol unos minutos.
  • Adicional, era bueno no exponerme mucho al sol, pero sí asolearme diario en poca cantidad, pero diario.
  • Y otras 2 cremas que usaba, recetadas por mi dermatólogo en ese momento.

En mi caso puedo compartir que, si de algo estoy segura, es que no hay antecedentes genéticos, pero sí puedo decir que el vitíligo se desarrolló por 2 cosas: estrés emocional adicional a que mi cuerpo se estaba enfermando por la mala alimentación y estilo de vida que llevaba (claro que no lo sabía ni lo entendía); para mí era una época de “estrés”.

Solo estaba en 5to de primaria y tenía una maestra muy estricta y además yo soy una persona que me exijo mucho siempre, ese fue un año muy difícil de estrés emocional por la escuela (ojo, las maestras no saben lo importante que son), la aparición de la mancha fue casi a finales de ciclo, mi mamá habló con la maestra por el estrés que me causaba y nunca olvido que comentó que sabía que tenía que cambiar su forma de ser, que incluso su esposo tenía vitíligo también.

El vitíligo apareció principalmente en mi frente, en mi ceja cerca de ese lado, algunas canas (pocas) y una manchita extra en el tabique de mi nariz, aparte de mi tratamiento, empecé a usar fleco de forma más regular y hasta me decían que me ayudaba a disimularlo.

Recuerdo bien que ese 30 de abril de 1997 mis papás me mandaron una carta del día del niño como todos los años, y me felicitaban por ser muy responsable con mi tratamiento, ese detalle de mis papás me dio la fortaleza de transformar una situación que estaba viviendo en algo positivo, nunca dejaré de agradecerlo, realmente estaban preocupados porque tenía esta enfermedad tan desconocida y rara; desde ese entonces (aparte que ya es así mi carácter), me dijeron que era muy responsable y entregada en lo que hacía y me lo creía.

Pasaron los años y agregué a mi tratamiento Melagenina, que en ese entonces solo se traía de Cuba y una tía me la trajo, la usé durante varios años. La Melagenina es un extracto alcohólico de placenta humana, producto farmacéutico que tiene la propiedad de incrementar la reproducción de melanocitos, así como de acelerar el proceso de producción de la melanina, hasta ese momento no agregué nada extra a mi tratamiento.

Vitíligo leve

La verdad de cómo mejoré:

Te platiqué hace unas líneas que tuve problemas desde niña con el sobrepeso, empezó mi período con el síndrome de ovario poliquístico desde antes, y con problemas fuertes de acné (que de hecho se aprecian en mi foto de antes y que conservo como cicatriz y parte de mi historia; esto lo he platicado antes en redes sociales, pero lo quiero compartir nuevamente).

Mi alimentación en forma la cambié 2 años después de graduarme como nutrióloga (no existía tal acceso a la información como hoy en día, no se compartían experiencias como la que te comparto hoy, la escuela me ayudó, pero NUNCA como leer e informarte de muchas fuentes y sobre todo seguir aprendiendo y reaprendiendo). Mi vida alimenticia y mi estilo de vida dio un giro de 180° y lo sigue dando porque no dejo de aprender; han pasado solo 8 años de 31 años que tengo, donde cambié:

Mi forma de comer (eliminé alimentos con gluten y lácteos, siguiendo el protocolo autoinmune).

 Mis hábitos de vida, alimenticios y de descanso.

 Me volví una persona activa conscientemente (y quiero aclarar que de niña siempre hice ejercicio y que, igual que la mayoría de ustedes fui a clases de natación, gimnasia, karate, basketball, entre otros; lo aclaro porque muchos se quedan en esa historia de su vida).

 Incorporé ejercicios de fuerza, aeróbicos y busco moverme de forma habitual en mi día a día (aunque mi trabajo es lo más sedentario).

 He trabajado en ser menos aprensiva y perfeccionista (aunque me falta mucho).

 Trabajo todos los días en mi desarrollo personal y en entrenar tanto a mi mente como a mi cuerpo.

La verdad es que el vitíligo sigue ahí, pero la mancha de la nariz desapareció, la de la frente se ha pigmentado de una forma increíble, ya no uso fleco casi nunca y las canas desaparecieron, ahora se asoman muy pocas, pero por otra cosa jajaja.

Cada situación que he vivido me ha ayudado a ser quién soy hoy, agradezco todo. Gracias a cada momento que he pasado tengo la fortaleza, la dedicación y pasión a mi trabajo.

No dejes pasar tiempo, si has detectado un problema con tu alimentación, oriéntate y no hagas que el problema llegue a más. Asesórate, ámate y cuídate.

 

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